

Seguro que has visto en Internet algún coche eléctrico ardiendo. Puede que fuese eléctrico o no, pero leíste que era eléctrico. Los desmentidos nunca llegan tan lejos como las mentiras, y el daño suele quedarse en mayor o menor medida. Sin embargo, la evidencia nos dice que en absoluto son coches peligrosos en ese sentido.
A diferencia de un coche de combustión interna, los eléctricos no tienen líquidos inflamables en su depósito, ni líneas de combustible, ni inyectores, ni tubo de escape. Obtienen su energía de baterías que previamente han sido cargadas con una fuente externa. La recarga produce unas reacciones químicas en sus celdas, y la descarga (entrega de potencia) produce las opuestas.
En determinadas circunstancias, esas reacciones químicas pueden quedar fuera de control y dar lugar a un incendio. No es imposible, pero es poco probable. Para que las baterías de un eléctrico salgan ardiendo debe haber un problema de aislamiento entre celdas o módulos, o un enorme aporte de calor, o una rotura física. Con mucha menos frecuencia, algunas baterías han ardido en coches que estaban parados y no estaban cargando.
???? ¿Cuál es el número real de incendios en las baterías de coches eléctricos?
???? Hay pocos datos disponibles, pero todos apuntan a que la probabilidad de incendio es extremadamente baja, quizá menor que en los de diesel o gasolina
De @maldita, en @La_SERhttps://t.co/aGBFU6vbP9
— MALDITO CLIMA (@Maldito_clima) March 12, 2024
Prácticamente siempre que eso ocurre, hay una cámara grabando. El incendio de un vehículo eléctrico dura más tiempo y es más difícil de extinguir. De hecho, los bomberos suelen dejar que el vehículo arda del todo o han de sumergirlo en agua durante horas para evitar que el fuego se reavive por elevadas temperaturas.
Por cada vídeo o publicación de un coche eléctrico ardiendo encontraremos centenares o miles en las que no arden y no pasa nada. Eso no es óbice para que se añada la palabra “eléctrico” en cualquier incendio aparatoso. Pasó con el incendio de los apartamentos en Valencia (circunstancialmente, encima de un concesionario de BYD), en un camión que transportaba coches en la A-33, o en la M-30 madrileña. Ninguno de esos incendios lo provocó un coche eléctrico. Es más, no hubo involucrado ningún eléctrico a secas.
Resulta muy fácil impartir justicia y declarar culpables por lo que vemos en los medios o las redes sociales. Si luego resulta que no había relación o el sujeto era inocente, algo se ha quedado por el camino. Los coches eléctricos tienen fama de ir ardiendo como yescas, aunque los datos de las compañías de seguros nos digan lo contrario: es mucho más fácil que arda un coche de combustión. Y no hace falta que estén en movimiento…
Los vehículos afectados por el incendio del camión en el que viajaban a su paso por Jumilla eran híbridos
Las fuentes oficiales apuntaron en un primer momento que se trataba de vehículos eléctricoshttps://t.co/sWPZG7DDRL
— SER Murcia (@SER_Murcia) April 14, 2024
Sí, los depósitos de combustible no prenden por ciencia infusa, necesitan una fuente de calor para arder. A veces esa fuente de calor es un manguito que suelta algo inflamable sobre una superficie muy caliente, un problema eléctrico en el sistema de 12 voltios, el sobrecalentamiento de alguna pieza. Y cuando se ha iniciado el incendio, pues sí, el combustible también arde. Arde porque no queda otra.
¿He dicho antes que no todas las baterías de coches eléctricos arden igual? Pues es buen momento para hacer la distinción entre las químicas LFP (litio-ferrofosfato) y NMC (níquel, manganeso y cobalto), estas últimas son más propensas a arder que las LFP. Al margen de la química que usen, el riesgo de incendio “espontáneo” sigue siendo muy inferior al de coches convencionales.
Un artículo de The Guardian, de recomendable lectura, recopila los datos de autoridades o entidades que proporcionan datos de lugares tan dispares como Noruega, Suecia, Australia o Estados Unidos, y la conclusión es siempre la misma: es más difícil que arda un eléctrico. Aunque esa sea la realidad, queda distorsionada por la viralidad que tienen esas publicaciones, hechas con mala intención o simplemente por ignorancia. “Si arde, tiene que ser eléctrico”, y en sus cabezas suena espectacular.
No es el primer #CocheEléctrico que explota ni será el último. pic.twitter.com/kWQdO3RPfY
— Dani Espadafor (@Dani_Espadafor3) March 22, 2024
En este último ejemplo, el coche que explotó era de gas, no eléctrico.
Una cosa no quita la otra, son menos propensos a arder, pero cuando arden es todo un espectáculo: incendios muy virulentos, de muy altas temperaturas, de difícil extinción y muy aparatosos si arden más cosas alrededor del coche. También son muy mediáticos, como el caso del carguero Felicity Ace, que se hundió por un incendio asociado a un coche eléctrico (las pruebas forenses están bajo toneladas de agua) o el Fremantle Highway, que se pudo salvar de irse a pique y aún se está investigando qué pasó.
Si te topas con una publicación que avise de un coche eléctrico ardiendo, en primer lugar, tómatelo con cautela. Seguramente el que habla del tema no es un perito especializado en incendios, ni bombero, y comenta lo que ve pero sin conocer todos los detalles. A lo mejor está ardiendo un coche normal y corriente, y el ojo entrenado distingue que tal o cual modelo no es eléctrico ni puede serlo. Y si resulta que sí es eléctrico, la siguiente pregunta es: ¿cómo se originó ese incendio?
A cualquiera que esté muy preocupado con esto, y le suponga un problema de rechazo hacia la movilidad eléctrica, lo dicho: los datos nos dicen otra cosa, sea cual sea la fuente que cojamos (salvo publicaciones descontextualizadas en redes sociales o medios de desinformación, que haberlos haylos), y que si ese miedo es insuperable, los modelos con químicas LFP lo tienen realmente complicado para arder solitos y sin ayuda. Para lo demás están los seguros.

Batería de 64 kWh
Si buscamos datos de víctimas mortales por coches eléctricos arden, no vamos a encontrar muchos ejemplos. La mayoría de la gente que ha perecido calcinada en un coche, iba en un coche convencional, no en un eléctrico. Estas palabras seguramente quedarán enterradas bajo el siguiente vídeo viral de un coche ardiendo, pero al menos te servirán para estar un poco alerta y que la próxima vez nadie te tome el pelo.




