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Las baterías, en busca de la mínima huella ecológica

Mobile Phone Charging

Mobile Phone Charging

Tras mi entrevista con Jorge Juan García, el promotor del proyecto “Vellosillo Dreams“, me surgió la idea de redactar un artículo sobre las baterías. ¿Por qué de las baterías? Porque las baterías son el “talón de Aquiles” de los vehículos eléctricos. Es el punto donde hay que poner la atención para que esta forma de moverse sea sostenible sin lugar a dudas y reduzcamos la huella ecológica que dejamos en el planeta.

¿Desde cuándo usamos baterías?

Cuando se observa la contaminación de un vehículo eléctrico se analiza en conjunto toda su vida útil, desde la fabricación hasta el origen de la energía empleada para cargar las baterías. Así que, antes de nada, seamos honrados y hagamos lo mismo con el vehículo térmico. El proceso de utilización de un vehículo térmico también implica ciertos aspectos poco transparentes, tales como el mantenimiento o el combustible empleado. El petróleo debe ser extraído, refinado, transportado y distribuido hasta llegar a las gasolineras. Este proceso incluye un gran consumo energético y de recursos que a menudo no se tiene en cuenta al comparar un vehículo térmico con otro homólogo más ecológico. Eso sin tener en cuenta la posibilidad de las catástrofes que se han vivido en numerosas ocasiones por vertidos de crudo.

A colación de esto quiero enlazar este vídeo recientemente publicado por Saúl, dónde nos explica que Arnold Schwarzenegger va a denunciar a las petroleras porque en 1959 ya eran conscientes de las consecuencias catastróficas que suponía quemar combustibles fósiles. Aquí tenéis el artículo publicado en The Guardian.

Estos “problemas” asociados a los vehículos térmicos no existen en los vehículos eléctricos, si bien es cierto que existen otros diferentes. Llegados a este punto, no perdamos de vista el objetivo del artículo “buscar la mínima huella ecológica“.

En la sociedad civilizada llevamos muchos años empleando baterías; no es algo que haya surgido ahora con los vehículos eléctricos. ¿Recuerdas cuando eras joven y escuchabas la música en tu walkman? ¿Desde cuándo usas reloj o móvil? ¿Usas mandos a distancia? ¿Tienes portátil, tablet o un PC? ¿Tienes coche térmico? ¿Una instalación fotovoltaica? Seamos conscientes de que todos estos dispositivos y muchos otros llevan baterías o pilas. Sin entrar en tecnicismos podríamos decir que una pila recargable funciona de forma similar a una batería. Mientras que las pilas tradicionales (no recargables) tienen cierta similitud, pero no son lo mismo, su principal diferencia estriba en que las pilas tienen un único uso. Eso sí, quiero dejar claro que tanto unas como otras contaminan.

Batería de un coche de combustión

¿Qué quiero decir? Que estamos usando pilas y baterías en todos los dispositivos electrónicos desde hace muchísimos años. De hecho, con el paso del tiempo y los avances tecnológicos cada vez se usan más. Por tanto, no juzguemos a los vehículos eléctricos ya que los problemas asociados a las baterías y pilas es algo que llevamos viviendo muchos años. El vehículo eléctrico es únicamente un factor acelerador de dicho proceso. Mientras no surja un sistema alternativo para almacenar energía seguiremos usando baterías y pilas, tanto si existe como si no, la movilidad eléctrica.

Queda claro que el uso de baterías es algo inevitable en la sociedad actual. Entonces, ¿qué podemos hacer?  Enfocar nuestra energía en los puntos que hay que mejorar para que su uso provoque la menor huella ecológica y, por tanto, sea más interesante, en términos de sostenibilidad, tener un vehículo eléctrico con batería frente a otra alternativa. Esto siempre y cuando no surja una alternativa más ecológica, sostenible y que ofrezca la suficiente rentabilidad para que la quieran/permitan implementar.

Para mí existen tres puntos en los que hay que centrarse para reducir la huella ecológica de las baterías y un cuarto punto asociado al consumo eléctrico:

El origen de las baterías.

Este punto es más moral y ético que ecológico. El origen de los minerales y elementos químicos empleados en las baterías es un bien escaso (aunque esta canción la hemos oído con el petróleo a lo largo de muchas décadas). Debe controlarse exhaustivamente el origen y extracción de dichos minerales, a fin de minimizar los conflictos que puedan vivir las zonas donde se encuentran. De igual manera debe controlarse la explotación infantil que llevan a cabo algunas empresas de ropa con el fin de rentabilizar más aún sus ventas o evitar los conflictos bélicos vividos en las últimas décadas a causa del control por el petróleo, como se puede ver en este vídeo.

El sistema está montado así. Donde hay un negocio siempre surgen conflictos. Es el juego por el dinero y el poder. Entonces pongamos la energía en el foco correcto, erradicar este tipo de conflictos por los intereses económicos de unos pocos.

Prolongar la vida útil de las baterías.

Batería Nissan Leaf 2013

Optimizar la gestión de las baterías para prolongar lo máximo posible su vida. No se puede comparar la batería que llevaba el Nissan Leaf 24 kWh que comenzó a comercializarse en 2010 (en Estados Unidos y Japón) cuya degradación era desmesurada debido a una mala gestión de la batería y no llevar refrigeración,  con otras marcas que tienen un BMS (Battery Management System) que hace un trabajo espectacular y  mantiene las condiciones óptimas en la batería de forma que alarga su vida útil.

En este artículo se compara el nuevo Nissan Leaf 40 kWh con el Hyundai Ioniq 28 kWh bajo temperaturas invernales. En la prueba que realizan el Ioniq consigue una mejor autonomía que el Leaf y es gracias al BMS y refrigeración de sus baterías.

Tesla puede presumir de uno de los mejores BMS existentes en el mercado; muestra de ello es que sus baterías tienen 8 años de garantía sin límite de kilómetros. A día de hoy podemos encontrar propietarios con un Tesla que han recorrido 400.000 km y que aseguran haber perdido únicamente un 7,5% de capacidad en la batería. En este estudio se indica que la batería de un Tesla mantendrá un 80% de su capacidad después de 840.000 km. Si aplicamos los datos de este estudio a mi Tesla Model S 75, tras recorrer 840.000 km, seguirá siendo capaz de recorrer 307 km con una única carga. Ya os informo de que con la red de Superchargers existente será más que suficiente para realizar mis viajes. La pregunta aquí sería ¿cuánto has dejado de contaminar a lo largo de esos 840.000 km? ¿Es menor la huella ecológica asociada a este vehículo eléctrico frente a uno de combustión? Aún así, la vida de la batería no tiene por qué terminar aquí.

Reciclaje de las baterías.

Base Tesla Model S

Como comentaba en el punto anterior, si después de hacer esos 840.000 km mi vehículo ya no sirviese para viajar, su batería podría seguir usándose para una instalación de autoconsumo hasta que la capacidad de la misma no sea suficiente o muera por haber superado el número máximo de ciclos de carga. Todas las empresas que fabriquen baterías y pilas deberían ser objeto de máxima observación y supervisión para asegurar que su reciclaje conlleve el menor impacto ecológico.

Muchas marcas de vehículos eléctricos tienen su propio programa de reciclaje para sus baterías (Tesla, Nissan, Renault…). El propietario tiene la responsabilidad de llevar las pilas o baterías al lugar habilitado para su reciclaje. Infórmate de los puntos limpios habilitados por tu Ayuntamiento y recicla adecuadamente. Aquí tienes un artículo muy interesante acerca de la importancia del reciclaje de pilas y baterías.

Origen de la energía que consumes

Movilidad Eléctrica Sostenible

Por último quiero añadir un aspecto propio de las baterías en los vehículos eléctricos y que es de vital importancia. Me refiero al uso de energía renovable para cargar la batería de tu coche. Recuerda que tanto si tienes vehículo eléctrico como si no puedes elegir el origen de la electricidad que consumes. Elige una compañía eléctrica con origen 100% renovable.

Conclusiones

Toda actividad humana (y de cualquier ser vivo) conlleva un impacto o huella ecológica, incluso comprar una prenda de ropa lleva asociados unos hechos y actividades que implican una huella ecológica. Si yo, como responsable de mi vida, soy consciente de eso y tomo las decisiones oportunas para minimizar mi huella ecológica, estaré haciendo de mi mundo un mundo más sostenible.

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