En ocasiones escucho comentarios del tipo “Antes se corría más”. Si bien es cierto, los tiempos cambian. Pero hay algo que nunca cambia y es que la energía no se crea ni se destruye, se transforma. En esta entrada voy a hablar de la energía que empleamos.
Existe un nivel de consciencia que nos lleva a evolucionar.
Tabla de Contenidos
¿Por qué voy a respetar los límites de velocidad?
Porque no conducimos solos. Por la misma vía en la que circulas hay más coches. Un error tuyo puede conllevar consecuencias en otras personas que jamás imaginaste.
Sabemos que sobrepasando los límites de velocidad, el riesgo de lesiones y mortalidad en caso de accidente aumenta notablemente. Entonces, ¿por qué circulamos a mayor velocidad de la permitida? ¿Nos creemos más experimentados?
Tesla Model 3 tras un accidente con una farola.
¿Eres más listo y mejor piloto que las 1.200 personas fallecidas en 2017 por accidente en las carreteras españolas? ¿No crees que ellos pensaban lo mismo? En esa lista, quizás había un Fernando Alonso más experimentado que tú. Reflexiona sobre esto. Sé consciente de lo que haces con tu vida, porque están en juego muchas otras. Todos formamos parte del mismo Universo, pero también de la misma carretera por la que circulas.
En carretera, una vez cometido el error, no hay marcha atrás.
Recuerdo mi último viaje; pasaba por una señal de obras que limitaba la velocidad a 80 km/h. Yo circulaba levemente por encima de esa velocidad. Aun así, me adelantaban todos los coches a velocidades de unos 120 km/h, como si no la hubiesen leído. Pasados unos metros, se observa el motivo por el que estaba la señal. Un coche se había salido de la carretera, llevado la mediana y ocupaba un carril. Yo me pregunto: ¿Nos hemos vuelto locos? ¿Qué clase de educación estamos dando a las nuevas generaciones? ¿A dónde nos lleva este Sistema? ¿No somos conscientes de todo lo que acontece a nuestro alrededor? ¿Pensamos que lo que sucede en nuestras vidas es únicamente cuestión de nuestro ombligo? ¿Sabías que cada uno tiene el suyo?
Viaje en Tesla Model S circulando a velocidad de 120 km/h
De nuevo, el límite es de 100 km/h y nadie circula por debajo de esa velocidad, excepto yo. ¿Es esto señal de que no nos respetamos? A mí no me molestan, pero que tampoco me obliguen a seguir ese ritmo. El límite ahora es de 120 km/h. Yo a 120 y la mayoría de los coches circulando a más velocidad de la permitida. Llega un radar y les ves frenar bruscamente provocando situaciones peligrosas. Como si sólo de multas viviese el hombre y Hacienda, que somos todos.
Bajo el punto de vista de otros, yo circulo despacio. ¿Bajo mi punto de vista es lo contrario? Es el resto de los coches el que circula rápido. Yo voy a los límites que marca la vía. Y en tu vida ¿vas al ritmo que quieres ir? ¿o vas al ritmo al que te llevan? Yo, personalmente, siento que ya voy a un ritmo superior al que me gustaría ir. Entonces, ¿por qué no paro y reflexiono sobre lo que estoy viviendo?
Tengo un coche eléctrico y me sobra energía
Tesla Model S circulando por una carretera secundaria.
Hay propietarios de vehículos eléctricos, que dada su mayor potencia, comentan que por qué no van a ir más rápido. Si me sobra energía para llegar a destino. Si tengo puntos de carga suficientes, puedo hacer más paradas.
Por qué jugar con la velocidad, si puedo jugar con la energía.
Para mí, la explicación es por qué voy a jugar con la velocidad, cuando puedo jugar con la energía. En este caso, es la energía del coche la que me da para hacer un recorrido u otro. Pero sigue siendo energía. ¿Comprendéis el símil? Puedes jugar con la velocidad de tu vida, ir más rápido o ir más despacio. Pero, ¿te imaginas tener el control de la energía que empleas en cada situación que vives? Poder determinar si yo quiero poner la energía en ayudar a una persona, en mi trabajo, en una oposición… cualquier proyecto que te plantees.
La energía no se crea ni se destruye: se transforma.
Consumos eficientes en Tesla Model S.
En este caso, se transforma en la satisfacción de ayudar a una persona, en la recompensa por haber trabajado o dedicado tiempo a mis estudios… Hay un sinfín de razones que nos pueden llevar al mismo motivo: ser feliz.
Lo importante no es poner el foco en la velocidad. Sino en la energía.
Cuando realizas un viaje y te fijas en la velocidad, es porque quieres llegar antes. ¿Realmente yendo a esa velocidad disfrutas de cada momento? ¿Te da tiempo? ¿Y si ese momento es el último? ¿Te imaginas un viaje en el que disfrutases de cada instante? No sólo del destino, sino también de cada instante del camino. ¿No crees que sería más bello? Llegarás feliz a destino y disfrutarás más.
Coches eléctricos, energías renovables y otras modas
Están de moda las energías renovables, los coches eléctricos, los smartphone… El ser humano en lugar de seguir el camino que le lleva al equilibrio, elige el camino que le lleva a difuminarlo, para lograr un objetivo material totalmente diferente. Como si con ese objetivo fuese feliz. Y quizás lo sea, pero temporalmente.
Una forma que ha ideado el Sistema para contabilizar nuestra energía es el dinero.
Conduciendo Tesla Model S por autovía.
Si tú circulas a tanta velocidad estás consumiendo mayor energía. ¿Por qué gastar más energía de la necesaria en desplazarte? Gasta la necesaria en hacer lo que tienes que hacer. Y reserva el excedente para otras tareas que surjan. Sí, esta vez no hablaba de coches, pero también es aplicable a los mismos. Como si la energía que pagamos con nuestro dinero, llámese electricidad o petróleo fuese muy diferente. Al fin y al cabo es energía. ¿Por qué en la era de la revolución tecnológica no optimizamos la energía que tenemos?
No es lo mismo desplazarse con un consumo medio de 4 ó 5 litros de gasolina a los 100 kilómetros, que emplear 10 litros para hacer el mismo recorrido.
La energía se transforma, ¿en qué la quieres transformar?
Conseguir la mínima huella ecológica hasta reducirla a cero es imposible por el simple hecho de nuestra actividad humana, que por definición ya supone un impacto en el medio ambiente. Es normal, la vida es cíclica. La cuestión es que nosotros, en nuestro día a día rompemos ese círculo. En lugar de plantar árboles, los cortamos, los quemamos, los consumimos… como si la energía fuera infinita. La energía se transforma, ¿en qué la quieres transformar? ¿En CO2, en NOX…? O en hechos como plantar árboles, palabras, sentimientos… En definitiva, en ser tú mismo y en descubrirte a cada instante: ser feliz.
Están de moda los coches eléctricos. Pensamos que así vamos a dejar de contaminar, pero esto sólo tiene sentido si dejamos de hacer del coche eléctrico una moda basada en el consumismo. Lo ideal sería sacar el máximo partido a sus cualidades:
- Fiabilidad y durabilidad del motor eléctrico.
- Reciclar y mantener el mismo producto.
- Baterías reutilizables y reciclables. Sacar su máximo partido hasta que no sirvan para uso alguno.
Yo cambio cada año de teléfono móvil
Evolución de los teléfonos móviles
Escuchaba a una persona decir: “Yo cambio cada año de iPhone al último modelo“. Lo decía orgulloso. No sé si por creer que tienes un iPhone o un Tesla te crees más guay. Reflexionemos sobre esto. Sí, yo también he estado ahí. Tengo un Tesla y un iPhone. Mi móvil tiene 3 años y le quedan unos cuantos. Para mí, el objetivo de mi Tesla es que, con la energía que consume, puedo viajar dejando una mínima huella ecológica en mi desplazamiento. Disfrutar de mi vida y de cada instante del viaje. Aprovechando cada instante de esa energía.
Yo soy super ecológico porque mi coche es eléctrico
Es absurdo afirmar: “Yo soy super ecológico porque mi coche es eléctrico“. ¿Te has parado a mirar la comercializadora eléctrica que tienes contratada? ¿Es 100 % renovable? ¿Sabías que cuanta menos energía gastes en tus desplazamientos serás más ecológico? Pues más energía dispones para otras tareas.
¿Tú pones toda tu energía en hacer el amor con tu pareja y acto seguido ya no tienes energía para nada más? En tal caso, espero que lo hagas a última hora del día.
Si eres consciente de la energía que pones en cada instante, a lo mejor hubieses vivido de otro modo ese pique que has tenido de camino al trabajo por la pirula que te ha hecho uno, o el enfado con tu compañero de trabajo, o contigo mismo porque te has olvidado del abono transportes. Toda esta energía, si la hubieses focalizado, no la habrías empleado en ese enfado que no te lleva a ningún lugar. Y tu nivel de energía sería diferente.
La vida es cuestión de prioridades
Contaminación en Madrid.
Hay personas que dicen que no se puede permitir un coche eléctrico. Hay quien dice que no puede dejar de fumar. Hay quien quiere hacer algo, pero lo pospone hasta una determinada fecha por alguna excusa. ¿Realmente lo crees? ¿Y si no llega ese día? Poco valoramos nuestro instante presente.
No somos conscientes de nuestro día a día. No somos conscientes de la contaminación que hay en Madrid. De la energía que gastamos en cada acto que hacemos. Muchas veces nos enfadamos por cosas absurdas. Ese enfado termina agotándote.
Te acercas a Madrid y lo ves lleno de coches de 7:00 a 9:00. Puedes encontrar retenciones de hasta 10 km o más en todas las carreteras de acceso a Madrid. ¿En serio? ¿Es necesario?
Ojalá el tráfico de Madrid fuese mejor; la combinación de transporte público hasta mi casa fuese mejor; incluso fuese más económico. No sé dónde está el punto medio, pero no tiene sentido nada de lo que hacemos. No somos conscientes del derroche de energía que supone un coche. Es que un eléctrico contamina mucho menos que un térmico. Aún así, no hay excusa válida. No tiene sentido este ritmo de vida.
