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¿Y por qué no baterías en los camiones? ¿Es mejor el hidrógeno?

Camión Eléctrico Para La Construcción De La Primera Línea De Metro. Barcelona 1921

Camión Eléctrico Para La Construcción De La Primera Línea De Metro. Barcelona 1921

Si ya tenemos asumido que el transporte sostenible tiene que pasar por vehículos a baterías (patines, bicicletas, automóviles) recargados con energías renovables. ¿Por qué no extender este concepto a vehículos terrestres de mayores dimensiones? ¿Y por qué no baterías en los camiones? ¿Es mejor la pila de hidrógeno?

Ríos de tinta se han escrito sobre la implantación del hidrógeno en camiones pero, desde mi punto de vista, sigue siendo más interesante la opción que se ha desarrollado con los automóviles y traspasarla a vehículos de transporte terrestre (e incluso aéreos) de mayor tamaño. No voy a extenderme aquí analizando la problemática actual del concepto de movilidad con pila de hidrógeno. A día de hoy, los contratiempos que existen en cuanto a la eficiencia e implantación de este sistema, son más que conocidos, tanto en la producción como en el almacenaje y distribución. No obstante, no descarto esta posibilidad para el transporte marítimo. Cuando, en un futuro no muy lejano, mejore esta tecnología, sobre todo a la hora de licuar, comprimir y almacenar el elemento más abundante del universo, podremos decir que hemos logramos “domesticar” esta opción. Más adelante abordaremos los principales retos de esta tecnología.

Centrémonos ahora en los camiones. Todos sabemos que los primeros automóviles del Siglo XIX eran eléctricos e incluso a principios del siglo XX el 28 % de los coches estadounidenses eran eléctricos puros. Pero, ¿y los camiones?

Camiones Eléctricos de Reparto en EEUU años 20

También a principios del siglo XX este tipo de transporte era bastante común. Por ejemplo, la empresa norteamericana Electric Storage Batterie Co, de Filadelfia, fue uno de los grandes fabricantes de baterías para vehículos eléctricos –en este caso las baterías Exide– . Concretamente, en los años veinte del siglo pasado, la empresa “Commercial Truck” fabricó con estas baterías más de 10.000 camiones eléctricos en los EEUU. Ya por entonces dejaban claro que esta propulsión tenía grandes ventajas.

 

 

Commercial Truck de Filadelfia. Camión eléctrico para 10 toneladas, 1912.

 

Pero no nos tenemos que ir muy lejos para ver un uso generalizado de camiones eléctricos a principios del siglo XX. Concretamente, en nuestro país tenemos muchos ejemplos. Aquí os dejo dos de ellos.

En la obra más importante de la ciudad de Barcelona en los años 20, la construcción de la primera línea de Metro en la ciudad (Liceo – Lesseps), el uso de camiones eléctricos era habitual.

Camiones Eléctricos Para La Construcción De La Primera Línea De Metro De Barcelona. Archivo Fotográfico TMB. Exposición Negatius De Vidre. Barcelona 1921

Por otro lado, me ha llamado la atención la propuesta que desarrolló la empresa  «VEHÍCULOS ELÉCTRICOS AUTARQUÍA, S.A.» (VEASA) que, en los años 40, fabricó camiones eléctricos de gran carga, e incluso extendió la producción a otros tipos de vehículos como autobuses, furgonetas, tractores, grúas, etc. Gran mérito sin duda. Lástima que hoy en día no contemos con iniciativas de capital español tan ambiciosas. Nuestro país adolece de este tipo de planteamientos al margen de marcas generalistas con capital exterior.

Furgón eléctrico de AUTARQUÍA para Correos.

 

Vemos pues, que los antecedentes son numerosos y, al igual que los automóviles, el uso de estos grandes vehículos eléctricos, fue disminuyendo progresivamente coincidiendo con la implantación del motor de combustión y del petróleo barato.

Como ya podéis ver, hoy en día la implantación de estos gigantes de la carretera ha irrumpido con fuerza en un tiempo récord. Actualmente, son muchas las marcas que tenemos en el mercado y pronto verán la luz algunas propuestas interesantes.

De forma muy resumida destacaría las siguientes presentaciones que, de manera inminente, se van a presentar en el mercado o están desde hace muy poco rodando:

La alternativa de pila de hidrógeno no debemos perderla de vista. Esta opción también tiene relevancia en la planificación de las marcas. Creo que todavía no somos capaces de averiguar el verdadero recorrido de esta tecnología y no estoy muy seguro de que llegue a tiempo de sustituir a las baterías, cada vez más evolucionadas, con el kW rozando pronto la barrera psicológica de los 100$ y con más densidad/capacidad energética. El tiempo dictará sentencia y, mientras tanto, las presentaciones que tenemos a este respecto son, entre otras, las de:

Nikola One con pila de hidrógeno

 

Como podéis ver en publicaciones de todo tipo, los modelos a baterías y a pila de hidrógeno existentes y futuros, son numerosos. La decisión y conclusiones de los ingenieros de la automoción parece clara en los siguientes aspectos:

Progresión en la implantación de vehículos eléctricos de gran tamaño. Fuente BNEF

 

Tesla Semi Truck

Si tenemos en cuenta que los camiones convencionales, con motor de combustión, son los responsables del 22% de las emisiones de dióxido de carbono, respecto al transporte por carretera, potenciar que estos vehículos se conviertan en “cero emisiones” debería ser absolutamente prioritario. Así pues, esperemos que los responsables de la UE den luz verde a iniciativas que fomenten este tipo de movilidad en la futura “Ley de infraestructura de combustibles alternativos”. ¡Que tengáis un día sin malos humos!

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