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Carta al Gobierno. Por un transporte sostenible, pero también razonable.

Protocolo_de_contaminación

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Legislar no debe de ser fácil. Presiones, compromisos, intereses… Complacer a todo el mundo no parece una tarea sencilla. El uso de un transporte sostenible debe imperar en las grandes urbes. Contaminación y atasco son dos adjetivos que suelen acompañar al tráfico de Madrid. En este artículo voy a desgranar desde mi punto de vista la situación del transporte en Madrid.

En transporte público

Bilbobus. Autobús eléctrico Irizar en Bilbao.

Vivo en un municipio de la periferia de Madrid. Desplazarme hasta mi trabajo puede suponer entre 1 hora o 1 hora y media. Siendo lo habitual lo segundo, especialmente en hora punta. Lo primero es únicamente un recuerdo de lo que sucede en el mes de agosto, cuando la capital está vacía.

Si hablamos del servicio de Cercanías de Renfe tenemos que el exceso de gente en horas punta, las huelgas y las frecuentes incidencias lleven a incrementar el tiempo del trayecto. Todo esto implica que si en mi trabajo ya estoy unas 9 horas diarias, tengo que sumar otras 3 horas de desplazamiento. Esto sin mencionar las horas punta en las que es posible que realices el desplazamiento hasta Madrid de pie. Sin olvidar que la estación de Cercanías más cercana se encuentra a unos dos kilómetros de mi domicilio.

No es de extrañar tener que viajar de pie en hora punta

¿Y si hablamos del autobús? Tengo la suerte de tener una parada de autobús hacia Madrid cerca de casa, a un par de manzanas. El inconveniente del autobús es la ruta que realiza. Dedica unos 20 minutos a recorrer las calles del municipio; para cuando sale a la autovía existe tal atasco que el viaje se demora más de lo deseado. Esto se debe a la cantidad de coches que confluyen simultáneamente, no siendo extraño encontrar accidentes. Una vez llegas a Avenida América, piensas: ¡Ánimo! Vamos a por el segundo round: ¡El metro!

Durante unos cuantos años estuve viajando en transporte público, hasta que terminé agotado. Especialmente porque mi día a día no me permitía hacer nada más que ir a trabajar. A esto hay que sumar el actual precio del abono transportes. Por ejemplo 72 € para alguien que vive en el municipio de Torrejón de Ardoz; 82 € para alguien que vive en Alcalá de Henares. No está nada mal, por un servicio que utilizas sólo los días de entre semana.

El precio del abono transportes en el segundo municipio más grande de la Comunidad de Madrid es de 82 €.

Algunos hablan de los aparcamientos disuasorios, pero muchos se ven colapsados en las horas punta.

En vehículo propio: Moto

Agotado por llevar este ritmo de vida, en 2011 me decidí a comprar una moto de combustión. El coste en gasolina para ir a trabajar desde mi domicilio al centro de Madrid supone unos 60 € mensuales. Obviamente, la compra del vehículo, mantenimiento  y otros gastos asociados suponen un coste que no compensa los 12 € o 22 € de diferencia con respecto al abono transportes. Pero, las dos horas diarias que le ganaba al día por ir en moto, bien merecían esa inversión.

En moto tardo menos de la mitad de tiempo que en transporte público.

En vehículo propio: Coche eléctrico

Atasco en autovía.

Pasaron los años y la movilidad eléctrica llego a mi vida. Actualmente con mi coche eléctrico el coste de ir a trabajar es irrisorio, no llega a 10 €/mes. No obstante, los atascos siguen estando, si no han crecido con los años. Y una ciudad sostenible para serlo no puede mantener un ritmo creciente de coches accediendo cada día.

El coste de ir a trabajar en coche eléctrico es de 10€/mes.

Ir en coche eléctrico supone un menor impacto en el medio ambiente, pero el atasco sigue existiendo. El tiempo dedicado se reduce levemente.

Ir a trabajar en coche eléctrico supone un ahorro económico sustancial cada mes, pero un leve ahorro en tiempo.

Muchos pensaréis que la inversión para comprar un coche eléctrico es muy cara, pero depende de cómo lo mires. En mi caso, como bien sabéis los que me leéis viajo mucho con mi coche. Para mí fue rentable. Todo este conjunto de factores hicieron para mí del coche eléctrico un vehículo rentable.

¿Entonces?

Ir en moto me supone estar en una situación económica ligeramente mejor a la de ir en transporte público. Pero gano bastante tiempo al día.  (Obviando el desembolso inicial y el mantenimiento).

Ir en coche eléctrico me supone un breve ahorro de tiempo, pero cada mes me ahorro unos 50 €. (Obviando el desembolso inicial y mantenimiento).

Ir en transporte público es la opción que más tiempo y dinero me implica de todas las posibles.

¡Además en mi casa somos dos!

Otra cuestión importante es que en mi casa somos dos. Aprovechar para ir a Madrid juntos en moto o en coche supone el doble de ahorro. Es decir, los gastos mensuales en transporte público se ven multiplicados por dos.

Viajar en coche o moto juntos implica que en lugar de gastarnos 144 ó 164€ en abono transportes, nos gastamos 10 € si vamos en coche eléctrico. Y si vamos en moto nos gastamos 60 €. La diferencia económica es notable. Y tanto en un caso como en otro, ganamos tiempo con respecto al transporte público.

Al mes nos gastamos 144 € en abono transportes. Si vamos en coche eléctrico 10 € y si vamos en moto 60 €.

Conclusiones

@albert_bosch Llevo 4 meses usando Patinete Eléctrico en Barcelona y ya puedo opinar que por el centro de la ciudad es mucho mejor que la Bicicleta. Aquí tenéis la entrevista que nuestro compañero Hugo realizó a Albert Bosh.

Conclusiones. Ir en un vehículo privado a Madrid no parece ser la opción adecuada. Las circunstancias de vida y el tiempo dedicado para acceder desde algunas zonas de la Comunidad de Madrid al centro, requiere de otra forma de desplazarse. Al menos, si queremos hacer de las grandes capitales unas ciudades sostenibles.

Las grandes ciudades deben reinventarse para ser capaces de admitir un transporte sostenible.

Cada vez más empresas ofrecen la posibilidad de trabajar desde casa. Ésta es una gran apuesta por la sostenibilidad. Reduce las emisiones, reduce el transporte diario, reduce a cero el índice de riesgos laborales in itinere.

El teletrabajo puede ser una solución para muchos.

Un transporte público que no sufra grandes retrasos por mayor afluencia de viajeros o por incidencias. Es bien conocido por los usuarios de las líneas de Cercanías de Madrid los largos tiempos de espera que pasa el tren parado en las vías de acceso a la estación de Atocha. O las averías en los trenes, que saltan paradas sin aviso por algún tipo de incidencia.

Las constantes incidencias en el transporte, no hacen más que acrecentar el tiempo de viaje.

Unos precios de transporte público adaptados a las necesidades de los usuarios. Una persona que trabaje en Madrid y viva en Guadalajara se gastará 110,60 € al mes en el abono transportes. Una cantidad nada despreciable. Si se trata de una pareja en esta situación, es mucho dinero y tiempo perdido en carretera.

Si trabajo en Madrid y vivo en Guadalajara, pago 110,60 € de abono transportes.

Cambiar todos los coches de combustión por eléctricos no solucionará el problema del tráfico. Pero sí los problemas de contaminación, que no es poco.

Una disminución del tráfico llevaría a acortar los tiempos de los desplazamientos.

¿Qué tendría que suceder para ir en transporte público a trabajar?

Bajo mi punto de vista, deberían suceder uno o varios de los siguientes puntos:

 

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