Ni sensacionalismo barato, ni clickbait, ni nada que se le parezca. En condiciones normales, ningún vehículo diésel cumple con los baremos que dicta la Unión Europea.
Euro-6-es-papel-mojado. Fuente: motor.es
¿Quién lo afirma?
Pues ni más ni menos que el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), el mismo que en su día destapó el escándalo de las emisiones de diésel de Volkswagen.
Esta organización independiente, sin ánimo de lucro estadounidense, realizó pruebas de emisiones a un total de 700.000 automóviles (4.850 modelos) de toda Europa y los peores augurios sobre los coches diésel se cumplieron:
Los automóviles que las marcas ensalzan por su “limpieza” respecto al Euro 6 (que entró en vigor el 1 de septiembre de 2015) contaminaban 1,5 veces el límite que homologaban. Si, por el contrario nos vamos a los modelos que se homologaban en la era de la Euro 5 (en vigor desde el 2007) vemos que sobrepasan ¡¡18 veces!! el límite permitido. No me quiero ni imaginar todos los viejos TDI´s que andan pululando por nuestras carreteras, con más de 15 años, la cantidad de Dióxido de Nitrógeno y otras partículas cancerígenas que estarán emitiendo en este mismo momento.
En febrero de este mismo año el Alto Tribunal Administrativo de Alemania dictaminó que las ciudades tenían el deber de cumplir con las regulaciones de calidad del aire de la UE. Así mismo, las restricciones de circulación a los viejos automóviles diésel era una forma legal para que dichas ciudades lograsen ese objetivo.
¿Cómo han conseguido esquivar en ICCT la manipulación en los automóviles?
Pues ni más ni menos que utilizando “equipos de medición a distancia”. El método era el siguiente: cuando el sensor fotoeléctrico detectaba la presencia de un vehículo, el aparato medidor situado en el lugar del muestreo, comenzaba la recopilación de datos (emisiones NOx) durante un segundo. Con este sistema impedían que el software del coche detectase que estaba siendo analizado y generaban datos reales en condiciones reales, ya que el grado de intrusismo en los vehículos era nulo y no podían así desvirtuar las posteriores conclusiones. Todos los datos arrojados se pueden consultar aquí.
Las pruebas se realizaron en Londres, Leeds, Escocia, Zurich, Barcelona y Estocolmo; y los datos se clasificaron en un sistema de 3 colores según el índice de NOx emitido. Así, el color rojo significa que las emisiones eran superiores a 180 mg/km, el amarillo entre 90 y 180 mg/km y el verde, menos de 90 mg/km. Los datos son contundentes. Ningún motor diésel (incluso los homologados con el estándar Euro 6) recibió la clasificación “verde”. Gráficamente lo representaron así:
True tabla emisiones
¿Por qué nuestros dirigentes no hacen absolutamente nada al respecto?
Admito sugerencias u otras interpretaciones, pero abogo por lo único que tendría lógica y que en su día ya expusimos aquí mismo: los lobbies automovilísticos europeos tienen “herramientas” muy persuasivas, para coartar la evolución hacia la movilidad sostenible. El poder que ejercen es, hasta el momento, implacable y descorazonador.
Evolución de la normativa europea
Una vez más, desde fuera de Europa, nos dan la enésima lección sobre las consecuencias del beneplácito que tenemos en el viejo continente, con el grupo VAG, BMW, Mercedes y demás gaseadores. Ningún titular periodístico, ningún noticiario, ninguna relevancia mediática a nivel europeo. Da que pensar…
Para el que tenga dudas, aquí dejo el acceso al informe completo. Es… demoledor.
