Cuando hablas con la gente que realmente sí está interesada en adquirir un vehículo eléctrico te das cuenta de muchas cosas. Las primeras impresiones son las mismas que ya viví hace un año cuando comenzaba mi andadura buscando un vehículo eléctrico. ¿Y cómo terminaron? Pues finalmente me decanté por la única opción que cubría mis necesidades. Aquí podéis leer mi historia completa.
Recuerdo hace un año cuando empecé a tantear todas las opciones de vehículos eléctricos del mercado, y siempre terminaba con la misma sensación: decepción. Esto era debido principalmente a que esperaba un cambio por parte de los fabricantes tradicionales que no llegaba. ¿A qué me refiero? A situaciones como ésta que voy a narraros a continuación.
Nissan Leaf 30 kWh
Me dejaron un Nissan Leaf Acenta 30 kWh durante 4 días. La experiencia fue fantástica, incluso me sorprendí porque cuidando el consumo y evitando poner el aire acondicionado conseguí sacar al coche teóricamente más de 200 km de autonomía (228 km de marcador en autonomía si no recuerdo mal). Las sensaciones fueron muy buenas pero, ¿qué sucedió?: el concesionario me hizo una oferta “poco razonable”. ¿A qué llamo poco razonable? Pues a un vehículo que tenía un precio casi similar al del nuevo Nissan Leaf 40 kWh si me esperaba 6 meses.
También miré el Renault Zoe 40 kWh, ¿qué sucedió? Las sensaciones son muy buenas, sobre todo en trayectos cortos y ciudad. Los acabados interiores son sobrios y en plástico duro, lo que le hace poco acogedor al lado de otros modelos. En autovía no me transmitía las mismas sensaciones de estabilidad y confort que el Nissan Leaf 30 kWh. Si a eso le sumas que para comprar un Renault Zoe con acabado Intens 40 kWh (batería en propiedad) tenías que gastarte la misma cantidad que por un Nissan Leaf, me parecía algo fuera de lugar. Y más sabiendo que en un año o pocos meses después llegaban nuevos modelos con mayores capacidades de batería a un precio similar.
Eso sin hablar del Tesla Model 3, cuyo precio se estima que rondará en España entre los 35.000 y 40.000 €. Sí, es más caro, pero para muchos ese mayor precio se justifica gracias a su mayor autonomía, mejor motor, mejores consumos y una red de supercargadores que ninguna otra marca tiene desplegada.
Superchargers de Tesla en España. En rojo los operativos actualmente.
A todo esto hay que añadirle otros aspectos, como la predisposición de los comerciales. No sé si es debido a la falta de interés de las propias marcas que aún quieren rentabilizar sus motores de combustión y por tanto no forman a sus comerciales o a que no los forman adecuadamente. Pero no es extraño encontrar un comercial de una marca que venda vehículos eléctricos y que los desconozca total o parcialmente. En algunos casos hasta resultaba que yo, como cliente, poseía más conocimientos sobre el vehículo que el propio comercial.
Afortunadamente esto ya no pasa tanto, y suele ser cada vez más frecuente encontrar comerciales especializados y formados adecuadamente. No obstante, como cliente y propietario de un vehículo eléctrico recomiendo a cualquiera que quiera adquirir uno que antes de comprar nada lo pruebe. Pero cuando digo que lo pruebe, me refiero a que haga una prueba de uso real del vehículo que va a adquirir, y si eso implica disponer del vehículo más de un día que lo solicite.
Es posible que te deniegen la petición, pero considero que solamente así descubrirás realmente lo que es conducir un eléctrico, sus ventajas (económicas y medioambientales) y sus inconvenientes (que también los tiene; de hecho, creo que sólo hay dos: la capacidad de la batería y los puntos de carga). Es la mejor manera para saber si un eléctrico se adapta o no a tus necesidades.
Renault Zoe
La parte buena que veo de todo esto es que, a pesar de que los vehículos nuevos que se venden no bajan el precio, el mercado de vehículos de segunda mano, seminuevos y de km 0, empieza a ser muy interesante, llegando a encontrar algún Renault Zoe ZE40 con batería en propiedad y un año de antigüedad por un precio de 23.900 €, eso sí, financiando con la marca (y esta financiación no es como la de Tesla – 2,49 % TIN o 2,52 % TAE).
