Si el otro día dejamos claro que el aprovechamiento fotovoltaico del sol es la garantía de una obtención sostenible de energía limpia, podríamos ir más allá, a medio plazo, y considerar la posibilidad real de conseguir una revolución cuyo impacto en el ser humano pueda ser decisivo. Me refiero a la fusión.
Por si alguien se despista, no debemos confundir la fisión con la fusión. La primera es la polémica energía que desarrollamos hoy en día en las centrales nucleares y que genera los temidos residuos radioactivos. Básicamente, dicho de una manera sencilla, la energía la conseguimos bombardeando con neutrones un núcleo para conseguir descomponerlo. Este fenómeno genera una importante cantidad de energía a la que hoy en día estamos sometidos, en mayor o menor medida, dependiendo de las políticas energéticas de los estados. Sin embargo, la fusión sería el proceso contrario, es decir, si antes teníamos un núcleo pesado y lo descomponíamos, ahora tenemos dos ligeros y los unimos. El ejemplo más claro es el fenómeno que ocurren en todas las estrellas, como nuestro sol.
Esquema de la FUSIÓN
Pues sí, efectivamente, la respuesta la tenemos de nuevo en el sol, en cuyo interior se da este fenómeno que, como ya hemos explicado, consiste en la combinación de dos isótopos del hidrógeno, deuterio y tritio, para formar un átomo de helio más un neutrón. Este proceso genera una enorme cantidad de energía y todos los experimentos se orientan a conseguir un reactor capaz de poder obtener de manera controlada energía mediante este método.
Afortunadamente, no todo es irresponsabilidad en el ser humano en cuanto a la obtención de energía limpia. Muy cerca de aquí, al norte de Marsella (Cadarache), se está construyendo un acelerador de partículas denominado ITER, que no es ni más ni menos que el intento de obtener de una vez por todas fusión a niveles comercializables. El reto es inmenso y apasionante.
El prestigioso físico Steven Cowley, director ejecutivo de UKAEA (Autoridad Energética Atómica Británica) lo tiene muy claro. Y, aunque las cifras marean, creo que merece la pena intentarlo. No os perdáis sus sabias palabras en esta pequeña intervención que dura apenas 9 minutos. Aquí el vídeo.
Steven Cowley
Entonces, si es tan magnífica la fusión, ¿por qué no nos hemos puesto manos a la obra ya? Pues, básicamente, por limitaciones tecnológicas. A la ingente cantidad de recursos económicos se unen varios problemas a resolver. Teniendo en cuenta que necesitamos calentar gas hidrógeno a más de ¡100 millones de grados! y mantenerlo; la cantidad de energía que necesitamos es descomunal. Además necesitamos un “recipiente” que aguante esas calenturas.
Sin duda el devenir humano puede cambiar de forma drástica si conseguimos domesticar esta posibilidad. Aquí os dejo el enlace a una interesantísima entrevista que hizo el divulgador Eduard Punset a Steven Cowley en RTVE. Os hará pensar…
Aquí una conferencia TED de Steven Cowley: La fusión es el futuro de la energía
