En la película del “diesel-gate” todos estamos de acuerdo en que el actor mediático protagonista fue VW. No obstante, también hubo muchos actores que protagonizaron esta película de terror apocalíptico que, si bien pasaron de soslayo como personajes secundarios, siguieron la estela de otras marcas, engañando y manipulando el software, como Daimler.
Hoy nos hacemos eco de la noticia publicada por el diario alemán “Bild am Sonntag” que ha hecho público un descubrimiento que vuelve a recordarnos lo sucio que juegan las marcas para no declarar las emisiones reales de sus vehículos. Recordemos que el brutal terremoto mediático que supuso este escándalo está arrojando datos escalofriantes desde septiembre de 2015. Conforme se van conociendo más detalles, más perplejidad desprenden los demoledores y dramáticos datos. Sólo en EE.UU 580.000 coches fueron detectados con emisiones que superaban ¡¡40 veces!! los niveles máximos permitidos de NOx.
Mercedes eléctrico EQ
Nuestra estrella invitada de hoy utilizó dos tipos de dispositivos: El “Bit 15” y el “Slipguard” que detectaban si el vehículo estaba siendo sometido a un test, en función de parámetros de aceleración y velocidad. Además, tras 25 kilómetros recorridos, se desactivaba el sistema “AdBlue” para, según el rotativo germano, alargar la duración del tanque de la disolución de urea, que utiliza el sistema de escape para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno; típicos en los motores diésel.
Recordemos que estos hallazgos se han producido durante las pruebas de homologación de Daimler en EE.UU. De hecho, nada más conocerse la noticia, las acciones de esta marca bajaron un 2,1% (se quedaron en 70,98 euros). Por lo demás, aquí en Europa, ya sabéis que los lobbies gaseadores hacen lo indecible para presionar y salir inmunes a cualquier conato de denuncia, aun siendo responsables de miles de fallecidos que, de manera directa o indirecta, han respirado estos componentes cancerígenos.
Que a una marca automovilística se le permitan estas barbaridades clama al cielo, pero que incluso todavía haya países (como España e Italia) que se quedan solos en Europa, con planteamientos patéticos, alejados de toda lógica sostenible y responsable, como la promoción de los biocombustibles (como por ejemplo, el diésel de aceite de palma) ya es surrealista. Ahora comprendo por qué nuestro país está a la cola de la implantación de movilidad eléctrica sostenible y no da carpetazo de manera definitiva a la promoción de los obsoletos y anacrónicos motores diésel.
Clase E Híbrido
Esperemos que Daimler sea más ambiciosa y reconsidere una electrificación de su flota más seria que este modelo (Mercedes E300 blue TEC HYBRID) que llega a los concesionarios en septiembre y que tiene la ridícula autonomía de ¡¡1 km a una velocidad máxima de 35 Kms/h!!
No lloren, recuerden que esta era una película de terror.
THE END
